INVOLUCIÓN
INVOLUCIÓN
FEOS, CIEGOS y TONTOS
La realidad de que el ser humano ha iniciado un devastador cambio climático ya no genera dudas. Aunque todavía podemos escuchar alguna excusa por parte de ese 5% siempre desconforme, seguimos descubriendo nuevos efectos desastrosos sobre la fauna terrestre, la marina y la naturaleza, y las expectativas de solución no son nada favorables.
Por si fuera poco, también se están produciendo preocupantes cambios en el propio ser humano, a consecuencia de los continuos malos hábitos a los que nos hemos acostumbrado.
Uno de los cambios más destacados, ya se puede observar en más del 80% de la población, es la hipercifosis. Esta curvatura acentuada en la zona torácica es causada por continuas malas posiciones posturales al pasar demasiadas horas inclinados frente a un ordenador portátil, viendo videos en el móvil o tablet y en trabajos que requieren de estar inclinados. Sin un buen protocolo de corrección, la columna continuará resaltando el ángulo de la curvatura generando una joroba o una chepa y la correspondiente espalda “amorfa”, hasta llegar al punto de necesitar del uso de un bastón.
La especie humana evolucionó del simio encorvado al erguido y orgulloso homo sapiens, para volver al hombre tecnológico encorvado sobre su ordenador.
Como consecuencia del intento de mantener erguida la cabeza para compensar la hipercifosis, se producirá una hiperlordosis cervical, aumentando el hundimiento de las vértebras C3, C4 y C5.
Nuestra mano pasará a perder su apertura total de movimiento prensil (agarre de pinza) y formará una “C” entre los dedos índice y pulgar, a consecuencia del uso del móvil y de los mensajes de texto.
El empleo de pantallas de televisión cada vez más grandes en salones cada vez más pequeños y el uso continuo del móvil o tablet cerca de la cara o con poca luz, terminará generando unos grises ojos vidriosos y con menor rango de visión, necesitando del uso de gafas especiales.
Puesto que ya apenas realizamos cálculos mentales y todo lo que hacemos es a través de la tecnología, el cerebro disminuirá de tamaño, distribuyendo su actividad a las funciones más importantes.
No todo será malo, ya que gracias a la medicina moderna y a la ciencia, hemos podido tomar el control sobre la evolución a través de implantes biónicos de extremidades, sensores que permiten recuperar la vista y el oído… eso sí, la mayoría de estos nuevos avances serán únicamente para ricos.

